La mujer se puso a gritar desde una tarima para fotógrafos alzada directamente frente a Hu y el presidente estadounidense George W. Bush en el jardín sur de la Casa Blanca, donde se realizó la ceremonia.
En inglés con fuerte acento chino, la mujer gritó, "Presidente Bush, no deje que siga matando" y "Presidente Bush, no deje que persiga a Falun Gong".
Bush, de pie junto a Hu, se inclinó para susurrarle algo al presidente chino, quien hizo una breve pausa cuando empezaron los gritos y luego reanudó su discurso.
La manifestante agitaba una bandera de Falun Gong, una secta religiosa proscrita en China. Gritó hasta que agentes uniformados del Servicio Secreto subieron a la tarima y se la llevaron.
Por otro lado, la reunión en la Casa Blanca entre los presidentes de China y de EU concluyó con un compromiso de ambos líderes para estrechar las relaciones, pero sin avances concretos evidentes.
En unas declaraciones a la prensa tras su reunión, en el Despacho Oval, Bush indicó que habían hablado acerca de los programas nucleares de Irán y Corea del Norte y que ambos países están en condiciones de "trabajar sobre tácticas" para solucionar la disputa con Teherán.
Hu aseguró que China "siempre ha hecho esfuerzos constructivos para desnuclearizar la península coreana" pero admitió que esas conversaciones pasan por "algunas dificultades".
"Espero más flexibilidad", agregó el presidente chino.
Acerca de Taiwán, Hu reiteró la postura de Pekín de que la isla forma parte "inalienable" de China, mientras que Bush expresó su apoyo a la política de "una sola china" y condenó cualquier intento "venga de donde venga" por alterar el "status quo".
Tibet y Taiwán son temas conflictivos para Pekín.