Organizaciones sindicales y de desempleados realizaron varios piqueteos ayer en Buenos Aires en reclamo de la libertad de 122 detenidos por participar el viernes pasado de una marcha opositora en la provincia norteña de Jujuy, que fue dispersada con gases y balas de goma.
En la capital jujeña, además, se realizó un festival para pedir la liberación de los presos, con la presencia de tres diputadas nacionales, integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la cámara baja, que viajaron el martes a la provincia para verificar la situación.
Sindicalistas y desocupados de la CCC, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y del Frente contra la Pobreza (Frenapo) realizaron tres piqueteos en la ruta Panamericana, en la periferia norte, en repudio de la represión policial en Jujuy y del "despido de más de medio millar de trabajadores" en fábricas automotrices con sede en la zona.
222Siete personas permanecen desaparecidas desde el pasado viernes tras los disturbios, se denunció ayer.
En tanto, ayer el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón realizó otro corte de tránsito en el Puente Pueyrredón, que conecta la capital con la periferia sur, al cumplirse tres meses del asesinato de dos manifestantes, víctimas de la represión policial de una marcha en ese mismo lugar.
Organismos humanitarios y dirigentes políticos y sindicales de izquierda y centroizquierda se sumaron además a otra marcha de solidaridad con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, quien fue víctima de un atentado contra su domicilio en la ciudad de La Plata (60 km al sur) el viernes pasado.
"Contra la impunidad y el castigo a los culpables", fue la consigna de la ronda en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, encabezada por la propia Carlotto. En tanto, aún hay una veintena de pedidos de captura contra militantes y la conducción completa de la CCC.