La mayoría de residentes de las zonas costeras de Australia tendrá que huir al interior del país cuando miles de kilómetros de playas empiecen a desaparecer bajo el mar a raíz del calentamiento global, según un nuevo informe.
El estudio, presentado al Parlamento por el Comité sobre Cambio Climático, advierte de que resultará afectado casi el 80% de la población de 21 millones de habitantes.
Además, el documento recomienda al Gobierno que estudie medidas para impedir que se siga construyendo y alejar a los residentes de las áreas más vulnerables, aunque por ahora no cree que sea necesario evacuar de manera forzosa a las familias que viven allí.
Alan Stokes, jefe de un grupo defensor de los intereses de las comunidades costeras, indicó que es indispensable poner freno al desarrollo urbanístico en ciertos lugares que podrían ser amenazados por catástrofes como un tsunami.