Miembros de pandillas juveniles planeaban matar al presidente del Congreso hondureño, Porfirio Lobo, por emprender una ofensiva en contra de esas organizaciones, aseguró ayer el director de fiscales, Humberto Palacios.
"Hace tres semanas le notifiqué que había dos personas (a quienes) escuchamos hablar sobre el complot para dar muerte al presidente del Congreso, ellos ya tenían un plan sobre las rutas que seguía", precisó el funcionario.
Lobo comenzó esta semana la recolección de firmas para lograr el apoyo de la población a la denominada Ley Antimaras, una reforma del artículo 332 del Código Penal que fue aprobada por el Congreso, a instancias del presidente Ricardo Maduro.
La reforma sanciona hasta con 12 años de cárcel y multas de hasta 11,500 dólares a los líderes de las pandillas juveniles Mara 18 (M-18) y Mara Salvatrucha (MS), en un esfuerzo por frenar las actividades delictivas que se atribuyen a esas organizaciones.
Explicó que los dos pandilleros que planeaban el asesinato de Lobo fueron escuchados en la Penitenciaría Nacional, donde están presos, pero desde la prisión dirigen una banda por lo que se puso en "alerta" a la Policía.