Varios miles de personas se manifestaron en Seúl contra el Gobierno surcoreano por su gestión del hundimiento del ferri Sewol, una tragedia de la que se cumplió un mes y que causó más de 300 muertos o desaparecidos.
Los organizadores han estimado la participación en unas 30,000 personas, mientras que la policía local desplegó a unos 10,000 efectivos para controlar las protestas.
Entre los manifestantes hay familiares de los desaparecidos, con los que se reunió la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, para pedirles disculpas.