Miles de indígenas de Colombia, tocando sus flautas y tambores, continuaron ayer de forma pacífica una marcha por una carretera del suroeste del país, para exigir al gobierno y a los grupos armados que los excluyan del violento conflicto interno.
El presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Evelio Andrade, expresó que a medida que pasan las horas aumentan los participantes en la protesta, la mayoría integrantes de comunidades aborígenes de los departamentos de Nariño y Cauca.
"Rechazamos la intimidación, el abuso y las acciones criminales por parte de los actores armados, guerrilla, paramilitares y fuerza pública contra nuestros mayores, líderes y comunidades", indicó la ONIC.
En Colombia existen unas 85 tribus con alrededor de un millón de indígenas, de una población de más de 40 millones de habitantes.
En el 2003, al menos 136 indígenas fueron asesinados en el país, por lo que la ONU ha advertido que los pueblos aborígenes corren el riesgo de ser exterminados.