Miles de personas se manifestaron en Madrid en contra de una negociación con la banda terrorista ETA, convocadas por la organización pacifista vasca "Foro de Ermua" y con el respaldo de la dirección del conservador Partido Popular (PP).
La marcha pacífica repudió al presidente del Gobierno, el José Luis Rodríguez Zapatero, por su intento de entablar una vía de diálogo con ETA.