Miles de trabajadores marcharon por las calles de Chile en el marco de un paro nacional convocado por la principal central sindical del país para exigir mejores condiciones laborales, en una jornada en la que se registraron incidentes violentos aislados.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), respaldada por estudiantes y organizaciones sociales, llamó a este paro, el primero desde 2011, para pedir un sueldo mínimo de 500 dólares frente a los 386 actuales, el fin al sistema privado de pensiones y una reforma tributaria, entre otras demandas.
El paro arrancó en la noche del miércoles con un cacerolazo frente a La Moneda, sede del Ejecutivo, y ayer grupos de encapuchados levantaron barricadas, quemaron un autobús y bloquearon el tráfico en varias calles de la capital, incidentes por los que hubo 24 detenidos.
En Santiago se celebraron dos marchas.