Millares de personas marcharon ayer en las cuatro principales ciudades de Colombia, para rechazar la campaña de intimidación lanzada por la guerrilla para forzar la renuncia de centenares de alcaldes.
Esta es una forma de decirles que no nos vamos, que los alcaldes y los concejales no vamos a renunciar, dijo John Maro Rodríguez, alcalde de Cali, la tercera ciudad del país, mientras encabezaba una multitudinaria marcha.
En Medellín, la segunda ciudad de Colombia, hubo una marcha todavía mayor pidiendo la liberación del gobernador del departamento de Antioquia, Guillermo Gaviria, que fue secuestrado por las FARC hace tres meses.
111 Vestidos con camisetas en las que se leía "resistencia" debajo de banderas entrecruzadas, los colombianos consolidaron una cruzada nacional por la paz.
En Bogotá, decenas de personas acudieron a un coliseo para montar bicicletas estáticas como símbolo de resistencia a las amenazas guerrilleras. "Estamos diciéndoles no a quienes nos están amenazando", dijo el alcalde, Antanas Mockus, quien encabezó el pedaleo.
En Barranquilla, la cuarta ciudad del país, hubo desfiles y bailes en las calles para demostrar el rechazo a las amenazas de las FARC. "Esta es una demostración de resistencia civil contra los violentos", dijo el alcalde Humberto Caiffa.
Explicó que es imposible hacer más debido a las lluvias, nuevos deslizamientos y la neblina que impiden el trabajo de los rescatistas e imposibilitan sobrevolar el área.
Todo sucedió porque estas malditas vías del oriente están malas, manifestó Juan Avila, con sus manos enlodadas y con una pala mientras trataba de encontrar a su padre y a su tío, a un lado de la enorme masa de lodo y rocas que fueron desplazadas desde lo alto de una montaña y que cubrió la carretera.
Según informes preliminares del Ministerio de Obras Públicas, la tragedia se produjo cuando se formó un gran represamiento de aguas en lo alto de las montañas.