Mientras Chile celebra el rescate de los 33 mineros que pasaron 70 días a 700 metros bajo tierra, China, Ecuador y Colombia lloran la muerte de sus mineros a causa de accidentes ocurridos en las minas donde laboraban.
En China, los rescatistas se exponían ayer a niveles peligrosos de gas, toneladas de polvo de carbón y al riesgo de nuevos derrumbes mientras intentaban salvar a 16 mineros atrapados por una explosión en una mina de carbón que mató a 21 trabajadores.
Los rescatistas ya localizaron a los mineros, pero deben sacar toneladas de polvo de carbón del túnel para llegar a ellos.
Ecuador.
La madrugada del pasado viernes, un percance se produjo en el túnel del quinto nivel de una mina de oro cerca de la ciudad de Portovelo, a unos 400 kilómetros al suroeste de la capital. Se presume que una filtración de agua debilitó la estructura y generó el derrumbe.
En este deslizamiento, cuatro mineros quedaron atrapados a unos 150 metros de profundidad en la mina ubicada en el sur del país.
Ayer, lamentablemente, dos de los mineros fueron encontrados muertos y el equipo de rescate no ha logrado hacer contacto con los otros dos, informó el subsecretario de Minería, Jorge Espinosa.
Espinosa aseguró que se mantienen las labores de rescate para llegar a la zona donde se presume que están los mineros tras el derrumbe que los dejó atrapados.
Mientras tanto, las autoridades colombianas siguen esperanzadas en que dos mineros atrapados desde hace cinco días en una mina de carbón aún estén con vida.
Carlos Iván Márquez, jefe de socorro nacional de la Cruz Roja Colombiana, agregó que, en este caso, “uno puede tener sorpresas y encontrar a algún sobreviviente”.
Peligro inminente.
Pero más allá de las intensas imágenes de emoción y alegría, el desastre que tuvo al mundo en vilo, y que esta vez tuvo un final feliz, también debe servir como recordatorio de lo peligroso que es el trabajo en la mina.
Pese a que los expertos en la industria aseguran que el número de bajas ha caído considerablemente respecto a lo que era a principios del siglo XX, últimamente los accidentes no se puede decir que sean escasos.
No es fácil conseguir cifras exactas, pero las estimaciones sugieren que alrededor de 1,200 personas mueren al año en accidentes en la mina.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que la minería emplea a cerca del 1% de la fuerza laboral mundial. Sin embargo, genera el 8% de los accidentes mortales.
Alan Baxter, experto del Instituto de Materiales, Minerales y Minería, señala que existen diferencias significativas en función del país, pero que en general la situación aparenta estar mejorando.
"En general, existe una tendencia a la baja en la gravedad de los accidentes, lo que se llama accidentes con tiempo perdido, porque el minero no puede trabajar por algunos turnos, y también en los mortales", opina Baxter.
"Los accidentes están cayendo en todo el mundo, con las únicas excepciones, quizás, de China y Rusia", apunta el experto.
Para Baxter, la razón de la alta mortalidad en la minería china y rusa está meridianamente clara: el dinero.
Sin embargo para Joe Drexler, de la Federación Internacional de Sindicatos Mineros, el principal problema está en la falta de fuerza por parte de los sindicatos, precursores necesarios de la seguridad. También lo relaciona con la debilidad de las leyes laborales y su aplicación en estos países.