La policía de Papúa Nueva Guinea está detrás de un extraño líder religioso que prometía a sus adeptos una mejor cosecha de bananas si consentían a realizar actos sexuales. Les aseguraba que por cada vez que lo hicieran tendrían diez veces más bananas, indica la prensa local. Las autoridades organizaron una redada en la provincia de Morobe, pero no lograron detener a nadie.