La policía chilena disolvió en Santiago una marcha pacífica de estudiantes, que acabó con 160 detenidos, en protesta contra una ley de Educación que se debate en el Congreso, hasta donde llegaron unos 10,000 profesores que también la rechazan.
En el puerto de Valparaíso, sede del legislativo, una masiva marcha de profesores a la que se plegaron estudiantes copó las calles principales de la ciudad, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, mientras en el Parlamento se desarrollaba un accidentado debate del proyecto de la nueva Ley General de Educación.
En tanto, en la capital chilena, la policía disolvió con gases lacrimógenos una marcha de unos 3,000 estudiantes que la Intendencia (gobernación) no autorizó y que finalizó con al menos, 160 jóvenes detenidos, según informó el teniente coronel de Carabineros, Enrico Morelli.
Rodrigo Soto, portavoz de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Universitarios y Secundarios, que mantuvo reuniones con la Intendencia para lograr la marcha, declaró que "lamentablemente, una vez más, el Gobierno de Chile nos prohíbe manifestarnos."