La provincia argentina de Buenos Aires anunció ayer un plan para combatir la inseguridad, que destina cerca de 5,100 policías a la vigilancia de los suburbios, ante una ola de secuestros y robos violentos que sacude al país.
"Este no es un plan ideal, sino un plan posible, que va a significar aproximadamente 1,100 patrulleros en la calle las 24 horas del día y 5,100 policías más", afirmó a una radio Juan José Alvarez, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
El anuncio se produjo 72 horas después de que miles de argentinos realizaron un "cacerolazo" en protesta contra la inseguridad y de que el presidente Néstor Kirchner involucrara a miembros de la policía de la provincia en bandas dedicadas al secuestros extorsivo.
"En la mayoría de los secuestros se ha encontrado personal policial y muchas veces personal bonaerense. Hay que cortar definitivamente con este drama y ejercer la autoridad con muchísima fuerza", dijo Kirchner el viernes.
Explicó que el viaje tiene un objetivo político, "intensificar" las relaciones con los estados incluidos en la gira; otro económico, consistente en impulsar el comercio y las inversiones, y un último con el que se busca un acercamiento a las comunidades mexicanas para "escuchar" sus problemas.
Fox se reunirá con los gobernadores de Arizona, Janet Napolitano; de Nuevo México, Bill Richardson, y de Texas, Rick Perry; así como con representantes de los partidos Demócrata y Republicano en los congresos locales.
Señaló que el propósito es que la frontera con estos estados "funcione sin violencia", pero que también haya "un flujo ordenado de personas".