Un brutal atentado suicida, achacado a la guerrilla tamil, causó la muerte de 98 militares ceilaneses y heridas a 150 más en el norte de Sri Lanka, cuando un camión lleno de explosivos se empotró contra un convoy de la Armada.
Según informaron fuentes militares, la masacre lleva con toda probabilidad el sello de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE), pioneros en el uso de los atentados suicidas.
Cargado de explosivos, el camión se lanzó contra un autobús militar en un punto de encuentro habitual de convoyes del Ejército, por lo que la explosión dañó otros 13 autobuses estacionados en Dugampatana.
Diversos políticos de Perú, como el ex secretario general de la ONU Javier Pérez de Cuéllar, afirmaron que el fallecimiento del ex presidente de transición Valentín Paniagua es una pérdida muy grande para el país andino.
El embajador Pérez de Cuéllar lamentó la muerte del líder de Acción Popular y dijo que "con su partida, el Perú pierde a uno de los mayores valores de este siglo". Afirmó que el ex presidente tuvo una "admirable" habilidad jurídica y administrativa" y que fue quizás el único presidente que "verdaderamente gobernó el país" con total disposición para "zanjar problemas favorablemente" y ayudar a sus ministros a cumplir con su misión.
El ex ministro de Justicia del gobierno de transición Diego García Sayán destacó la capacidad y calidad de Paniagua "para orientar con firmeza y mucho tino político y jurídico la transición a la democracia en el Perú".
García, actual magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, agregó que Paniagua representó "una larga carrera política y académica" que valoró a lo largo de los años.
El ex presidente de Perú Alejandro Toledo, afirmó que con la muerte de su antecesor, se ha perdido a un "ilustre peruano" que "luchó por recuperar la democracia". "Fue un hombre que luchó conmigo en las calles para recuperar la libertad y la democracia, un hombre que trabajó en la Mesa de Diálogo de la OEA, un constitucionalista muy respetuoso de las leyes", dijo Toledo.
Estados Unidos aún tiene muchos espacios abiertos, con cerca de 84 personas por cada kilómetro y medio, comparados con los 300 habitantes por kilómetro y medio en la Unión Europea y 900 en Japón.
Más de la mitad de la población estadounidense se encuentra en condados ubicados a las márgenes de la costa marítima, incluyendo el Golfo de México y los Grandes Lagos.