Casi 300 representantes de un centenar de países invitados a participar en la EXPO 2017 de Astaná se dieron cita en la capital kazaja en una reunión preparatoria del gran evento internacional con el que Kazajistán espera consolidarse como potencia regional de Asia Central.
Ya son 75 los países que han confirmado su asistencia a la EXPO 2017, que las autoridades de este país quieren convertir en el escaparate del progreso y los avances que ha logrado en el último cuarto de siglo, desde su independencia de la Unión Soviética.
"Este año celebramos los 25 años desde nuestra independencia y ya se puede ver lo que hemos conseguido en este tiempo. Desde entonces hemos entrado en el club de los 50 países más desarrollados del mundo y nuestro objetivo es estar entre los 30 primeros", dijo a Efe Rapil Zhoshibáev, viceministro de Exteriores kazajo.
Entre los países que ya han confirmado su presencia en la Exposición Universal de Astaná figuran Rusia, China, Japón y algunos europeos, como Alemania, Francia, Hungría o Suiza.
A la reunión también han acudido una treintena de países invitados que, aunque por distintos motivos no han confirmado su participación, tienen interés en el evento.
Es el caso de España, que según dijo a Efe el embajador español en Astaná, Pedro José Sanz, espera la formación de Gobierno para poder confirmar oficialmente su asistencia a la EXPO.
"En la situación actual de Gobierno en funciones todavía no hemos podido confirmar nuestra participación. Confiamos en poder estar, porque nuestro país siempre participa en las exposiciones universales, pero ahora mismo debemos esperar", dijo Sanz.
La Exposición Universal, dijo a su vez Zhoshibáev, "es uno de los eventos internacionales más pacíficos, enfocados a mostrar los avances de la humanidad y del mundo en el que vivimos, y nuestro tema -la energía del futuro- despierta un gran interés en muchos países".
La capital kazaja, una de las más modernas ciudades del mundo levantada prácticamente desde cero en muy pocos años, "será una excelente plataforma para mostrar el futuro" a los participantes y asistentes a la EXPO, que arrancará en junio del año que viene, afirmó el también comisario de la muestra.
"La celebración de un evento tan importante será un gran empujón para nuestra ciudad, que se convertirá durante la EXPO en un espacio para enseñar al resto del mundo los últimos avances en el ámbito de la energía", añadió.