Un tren se descarriló ayer en el noroeste de España, varios vagones de pasajeros se volcaron y al menos uno de ellos quedó destruido, con un saldo inicial de 56 muertos.
El presidente de la región de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dijo a la radio Cadena SER que la cifra de muertos no era exacta, pero que “no sería inferior a 56”.
Un fotógrafo en el lugar dijo que vio decenas de lo que parecían ser cadáveres en el momento que los rescatistas los retiraban del lugar. La televisión estatal española mostró imágenes de lo que parecían ser varios cuerpos cubiertos con frazadas junto a las vías y cerca de los vagones dañados.
El fotógrafo Xabier Martínez dijo a la Associated Press que habló con dos pasajeros heridos, quienes dijeron haber sentido una fuerte vibración antes del descarrilamiento.
El accidente se produjo sobre rieles de alta velocidad cerca de la estación de Santiago de Compostela, 95 kilómetros al sur de El Ferrol, hacia donde se dirigía el tren de la empresa estatal Renfe que había partido de Madrid. En las escenas televisadas se veían rescatistas atendiendo a la gente que permanecía dentro de algunos vagones.
Los pedidos de declaraciones al Ministerio del Interior, Renfe y la autoridad de infraestructura ferroviaria Adif no recibieron respuesta de inmediato.