Más de un millar de campesinos cocaleros llegaron ayer a la capital de Perú en una marcha para presentar una serie de demandas al gobierno central, entre las que se halla la legalización del cultivo de la hoja de coca.
Los dirigentes de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras rechazaron reanudar el diálogo con una comisión gubernamental y prefirieron comprometerse a marchar pacíficamente hasta el Palacio de Justicia y la sede del Ejecutivo.
En Lima, los cocaleros recibieron el respaldo de la Confederación General de Trabajadores del Perú y del Movimiento Nacionalista Peruano, dirigido por el mayor retirado del Ejército Antauro Humala, que defiende la legalización de la hoja de coca y promueve la eliminación de la inversión extranjera en el país andino.
El gobierno planteó a los campesinos que el interlocutor oficial fuera el ministro de Interior, Fernando Rospigliosi, a pesar de que éste último aseguró que las demandas de los cocaleros eran irracionales y que atenderlas sería aceptar la creación de un "narcoestado".
Sin embargo, las dirigentes cocaleras, Nancy Obregón y Elsa Malpartida, obviaron la invitación al diálogo hecha por el gobierno y prefirieron firmar un acta de compromiso con el Defensor del Pueblo para realizar su manifestación de manera pacífica.
Más de mil cocaleros llegan a capital peruana
Durante su desplazamiento lanzaron arengas contra el presidente peruano, Alejandro Toledo.