Desde 1980 a la fecha, Estados Unidos ha sido víctima de los tornados más mortíferos.
Para conocer la magnitud de cada uno de ellos, estos se miden utilizando la escala de Fujita mejorada o escala EF, según los daños que los tornados hayan ocasionado y van desde EF0 (vientos de entre 65 y 85 millas por hora y daños leves) hasta EF5 (vientos de entre 124 y más de 200 millas por hora y daños devastadores).
El tornado más grave ocurrido en EE.UU. desde 1980, de categoría EF5, se produjo el 22 de mayo de 2011 y, con vientos de 320 kilómetros por hora (198 millas por hora), dejó a su paso 151 muertos, 900 heridos y 44 desaparecidos en la ciudad de Joplin (Misuri). Ese tornado destruyó una franja de 10 kilómetros y ocasionó pérdidas por $3,000 millones, tras dañar 8,000 viviendas.