Más de 3.5 millones de personas han perdido su hogar debido a las inundaciones que ha sufrido China en las últimas semanas, informó ayer, la Federación Internacional de la Cruz Roja.
"Un elevado número de personas vive bajo plásticos o en tiendas de campaña cerca de los diques artificiales creados para contener las riadas que destruyeron sus casas y sus campos", dijo Alisdair Henley, responsable de la Cruz Roja en Pekín.
Según Henley, cuando el agua haya bajado "estas personas tendrán que volver a sus tierras y comenzar una nueva vida desde cero" e hizo un llamamiento para que se envíe "toda la ayuda internacional posible".
Un informe elaborado por diversas misiones de la Cruz Roja desplazadas hasta las zonas más afectadas por las riadas concluye que cerca de 100 millones de personas de 16 provincias chinas se han visto afectadas por las lluvias de una u otra manera, y que muchas lo han perdido todo.
La agencia de noticias Xinhua informó de que el nivel del agua de las zonas inundadas comenzó de nuevo a subir a partir del martes como consecuencia de la tercera llegada de lluvias torrenciales desde finales de junio.
"Los mayores problemas de las personas que se han quedado sin hogar son las infecciones, tales como diarrea o malaria, debido a las malas condiciones de vida y al hacinamiento en los campamentos de plástico", advirtió Thorir Gudmundsson, oficial de la Cruz Roja en el distrito de Lixin, provincia de Anhui, al este de China.
El parte difundido por el Instituto Nacional Meteorológico de China anuncia más lluvias para los próximos días, sobre todo en las zonas afectadas por las pasadas inundaciones y cercanas a las cuencas de los ríos Huaihe, Yangtsé y Amarillo.
La “fuente” que señaló la presencia de los hijos del ex líder en Mosul se encuentra “bajo protección de los norteamericanos”, indicó el coronel Joe Anderson, de la 101 división aerotransportada, cuyos hombres llevaron a cabo la operación del martes.
Anderson no identificó a la fuente y estimó que el informante seguramente había recibido los 15 millones de dólares prometidos por Paul Bremer, el administrador en jefe norteamericano, por la captura de cada uno de los hijos de Sadam.
Para Estados Unidos, el “objetivo final” sigue siendo la captura del ex presidente iraquí, afirmó el general Sánchez.
Por otra parte, Sánchez anunció la detención del ex comandante de la Guardia Republicana especial de Sadam Hussein, que ocupaba el undécimo lugar en la lista de los 55 responsables iraquíes más buscados. Se trata de Barzan Abd Al-Ghafur Suleimán Majid Al-Tikriti.
Mientras tanto, en una cuarta grabación sonora, que habría sido registrada el 20 de julio y que se difundió ayer por el canal de televisión Al-Arabiya, basado en Dubai, Hussein exhorta una vez más a los iraquíes a “la Yihad” (Guerra Santa) contra los ocupantes norteamericanos.
Por otra parte, otros dos soldados norteamericanos murieron ayer en ataques enemigos, uno cerca de Mosul y el otro cerca de Ramadi (oeste de Bagdad), elevando a 41 el numero de militares estadounidenses caídos desde el 1ro de mayo, fecha en la que se declaró el final de las principales operaciones de combate.
Por otra parte, el Pentágono dudaba ayer difundir las imágenes de los cadáveres de Uday y Qusay Hussein.
Los cuerpos los hijos de Hussein fueron trasladados al aeropuerto internacional de Bagdad, donde el Ejército norteamericano tiene su mayor base operativa en Irak.
Mientras tanto, el Consejo de Gobierno transitorio iraquí publicó ayer su programa político, de nueve puntos, en el que se compromete a garantizar la seguridad, “erradicar” al partido Baas y revitalizar la economía del país.