Las autoridades japonesas elevaron a 26 el número de fallecidos por el tifón Wipha, que el pasado jueves afectó a gran parte del país, mientras continúa la búsqueda de casi treinta desaparecidos.
Miles de policías, bomberos y militares continúan las labores de rescate en la isla de Izu Oshima, situada a 100 kilómetros al sur de Tokio, y que fue la más afectada por el temporal, ya que las fuertes lluvias derrumbaron una enorme ladera que arrasó prácticamente todo a su paso.
El número de heridos se mantiene en 89.