Pobladores del municipio de Orica, región central de Honduras, expresaron su repudio casi generalizado por la muerte a tiros de un jaguar a manos de vecinos de la comunidad.
El animal fue obligado a salir de su guarida con fuego provocado con gas, al parecer por personas de la misma comunidad, alegando que el jaguar se estaba comiendo vacas y otros animales domésticos. El felino, una especie de América en peligro de extinción, fue atacado a tiros al salir de su refugio, desesperado por el fuego, según relatos de vecinos de Orica, departamento de Francisco Morazán.