Los cadáveres del fiscal y los tres policías peruanos asesinados en un atentado fueron trasladados a Lima, bajo la creencia de que Sendero Luminoso, reconvertido al narcotráfico, es el autor del atentado.
Las víctimas, que recibieron un homenaje por las autoridades, fueron asesinadas a tiros cuando se disponían a intervenir un camión que transportaba sustancias químicas para la producción de cocaína, explicó el ministro peruano del Interior, Luis Alva Castro.