Un equipo de científicos de la Universidad de Innsbruck ha desarrollado un material "osteosintético" llamado Resorb X, que sirve para unir huesos en una operación y que no necesita ser retirado en una segunda intervención.
Según el diario "Die Presse", el grupo encabezado por médico Michael Rasse, experto en cirugía de reconstrucción, recurre en sus intervenciones a unos tornillos, clavos y placas que un año o dos después se descomponen, al transformarse en dióxido de carbono que se exhala, y agua que se elimina por vía natural.
Según el cirujano, este método sirve para cualquier paciente pero está aún más recomendado para niños y jóvenes.