Los mauritanos dieron el último adiós a su primer presidente, Moktar Uld Daddah, que falleció el pasado 14 de octubre en un hospital de París a los 79 años de edad, durante los funerales que se celebraron ayer siguiendo la tradición musulmana.
Uld Daddah, considerado como "el padre de la nación", fue el primer presidente de la República Islámica de Mauritania después de que el país lograra su independencia, el 28 de noviembre de 1960.
Uld Daddah fue elegido presidente de Mauritania el 20 de agosto de 1961 y permaneció en la jefatura del Estado hasta que fue derrocado por un golpe de Estado en 1978, en el que participó el actual presidente mauritano, Muauiya Sidi Ahmed Uld Tayá.
El féretro con los restos mortales de Moktar Uld Daddah, cubierto con la bandera nacional, llegó ayer al aeropuerto de la capital mauritana en un vuelo especial procedente de París.
El testimonio del familiar de uno de los fallecidos en el barrio de Villa Ingenio y la entonación sin música del himno nacional de Bolivia dieron paso por fin al protagonista de la soleada mañana.
"Querido pueblo alteño: vengo ante ustedes con toda mi humildad, como uno más de ustedes", comienza, y los aplausos y las expresiones de júbilo interrumpen su discurso.
"Quiero rendir mi más profundo, mi más sincero, mi más dolido homenaje a las mujeres y hombres que, nacidos de la sangre aymara (la etnia andina) de El Alto ofrendaron esa sangre por sus ideas, por la defensa de un recurso fundamental de el país, por la democracia, por las demandas que ustedes tienen", prosiguió.
Afirmó luego que "las cosas ocurridas tienen que ser evaluados y sancionadas en función de lo que ocurrió. Aquí, mi compromiso es: ni olvido, ni venganza, justicia", sostuvo, y pidió calma a los ciudadanos para no entrar en una nueva ola de violencia.
Mesa concluyó con el grito de "jallalla (viva, en aymara) El Alto, jallalla Bolivia y jallalla la unidad".