El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) afirmó que unas 250,000 personas se han visto forzadas a desplazarse en el norte de Yemen a consecuencia del conflicto entre los rebeldes y el Gobierno de Saná. Según ACNUR, miles de personas todavía viven en campamentos en las afueras de Saada.