La Comisión de Mediación entre el Gobierno mexicano y el guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR) condicionó hoy el retorno al diálogo, suspendido en abril pasado, a que las autoridades muestren avances en la investigación por la desaparición de dos rebeldes.
"Reiteramos nuestra firme decisión de contribuir a la solución de este asunto porque consideramos de la mayor importancia que nunca más se repita la práctica inhumana de la desaparición forzada de personas", afirmaron los ex integrantes de esta comisión en un comunicado leído en una rueda de prensa.
El EPR, una guerrilla surgida en el sur del país hace doce años y que en 2007 cometió atentados con explosivos contra instalaciones petroleras que causaron millonarias pérdidas económicas, demandó ayer en un comunicado que los mediadores reanuden su labor.
En abril del año pasado el EPR pidió a un grupo de intelectuales integrar una comisión de intermediación para ayudar a esclarecer la desaparición de Edmundo Reyes y Gabriel Cruz, guerrilleros del EPR.
La Comisión fue integrada por el obispo emérito Samuel Ruiz, la activista Rosario Ibarra, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el escritor Carlos Montemayor, el antropólogo Gilberto López Rivas y el abogado José Enrique González Ruiz, quienes anunciaron la desintegración del grupo el pasado 21 de abril.
Hoy los miembros de la comisión ratificaron su interés en contribuir a resolver este problema, siempre y cuando el Gobierno se deje de declaraciones y enseñe avances sustantivos para demostrar su voluntad de diálogo.
"Advertimos que no se han superado los obstáculos que determinaron la suspensión de nuestra tarea, el 21 de abril. El contexto real de este tema no se ha modificado", indicaron.
Los ex mediadores añadieron que analizan las modalidades que les permitan contribuir a superar estos obstáculos, "de lo cual depende la reactivación de la Comisión de Intermediación".
Días atrás, el EPR planteó a sus bases si optaban por "reiniciar el hostigamiento político-militar" o pedir a la comisión que retome su labor para que los dos militantes desaparecidos "sean presentados vivos y en libertad".
Los guerrilleros apoyaron mayoritariamente esta segunda vía con la "plena confianza de que (los miembros de la comisión) no dejarán de recurrir a todas las instancias legales nacionales e internacionales a su alcance en la búsqueda de la verdad y la justicia", señaló el EPR en su comunicado.
Al respecto, el Gobierno mexicano, que fue interlocutor de los mediadores hasta la desconvocatoria de la comisión tras un año de trabajos, dijo que está dispuesto a "reiniciar el diálogo y definir la fecha de un nuevo encuentro" para "esclarecer la desaparición de Edmundo Reyes y Gabriel Cruz".
La Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior) rechazó ayer expresamente la violencia "como medio de expresión" y dijo que "espera la decisión de los miembros de la Comisión de Mediación".
El EPR surgió en el estado de Guerrero el 28 de junio de 1996, dos años y medio después del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas.
El Ejército Popular Revolucionario está considerado un grupo de ideología marxista ortodoxa, que se nutrió económicamente de los secuestros de empresarios en la década de los noventa.