De acuerdo con los importadores de llantas usadas, lo expresado por el Ministerio de Salud carece de fundamento, porque es casi imposible que un insecto logre, en primer lugar, sobrevivir a la doble fumigación que se le hace a los contenedores y, segundo, a las elevadas temperaturas dentro del mismo.
"De prohibirse la entrada de llantas de segunda mano, señala Lyly Mon, gerente de mercadeo de Grupo Mon, no sólo no se evitará la entrada de enfermedades a nuestro país, sino que se le quitará el sustento diario a más de veinte mil personas que dependen de esta actividad".
La venta de llantas usadas es una cadena que beneficia a muchas personas, desde el importador, el revendedor y por último el comprador que no tiene el dinero suficiente para adquirir una nueva, explicó Mon.
Con relación a la contaminación causada por las llantas usadas, Javier Almanza, de la empresa Almancar, indicó que es un problema de cultura de la población que tira todo tipo de basura en los ríos.
Casi en su totalidad, manifiesta Almanza, los más de 20 importadores de llantas usadas mantienen mecanismos privados para llevar las inservibles a Cerro Patacón y agregó que actualmente son cortadas en trozos para evitar que sean revendidas.
Para los importadores de neumáticos usados es ilógico pensar que el mosquito escoja entre todos los contenedores, aquel que contenga solamente llantas y señalaron que hasta el momento el Ministerio de Salud (MINSA), no ha podido comprobar que dentro de las llantas usadas se encuentre algún tipo de insecto.
Por su parte, el MINSA ha señalado que las llantas usadas se han convertido en un problema de salud pública, por lo cual buscarán los mecanismos para minimizar o prohibir su entrada a suelo panameño.
Nosotros, señala la gerente de mercadeo de Grupo Mon, estamos dispuestos a que se regule la actividad en materia de calidad y somos conscientes que dentro del negocio hay empresarios que botan su basura en lotes baldíos.
Pero creemos que no sería justo acabar con una actividad que genera millones de dólares al Estado, en materia de impuesto, basado en la sospecha de que en 1986 y 1992 el Aedes aegypti entró al territorio dentro de un cargamento de llantas, agregó.
Actualmente el arancel de entrada para las llantas usadas es del 15% y para las nuevas es del 5%.
Por esta razón analizamos la posibilidad de conformar una asociación de importadores de llantas usadas que nos permitirá traer empresas dedicadas al reciclaje de las mismas.
"Ya hicimos contacto con la empresa española Recicladora de Neumáticos de Castilla y León S.A., (RENECAL), que ha mostrado interés por venir a nuestro país que es un mercado virgen", señaló Mon.
El sector que más beneficio obtendría del reciclado de las llantas sería el de la construcción, ya que se usan para construir casas, así como carpetas asfálticas en la construcción de carreteras; en este último caso las llantas se usan como aditivo.
Actualmente la mayor cantidad de llantas usadas proviene de Europa y Estados Unidos.