La instauración en EU del permiso nacional para conducir, votada por el Congreso para luchar contra la inmigración clandestina y reforzar la seguridad del país, despertó el temor de que pueda afectar las libertades civiles.
La medida aprobada por el Congreso y firmada por el presidente George W. Bush "reduce la libertad de cada estadounidense", denunció Timothy Sparapani, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, en inglés).
La licencia de conducir, que sirve de documento a falta de cédula nacional de identidad, es actualmente un registro estatal con reglas diferentes en cada Estado.
Para el parlamentario republicano James Sensenbrenner, uno de los creadores de la ley, se trata de "prevenir otro 11 de septiembre". La mayoría de los aeropiratas del 11 de septiembre de 2001 habían presentado ese tipo de documento de identidad en el embarque de los vuelos que luego secuestraron y estrellaron contra el Pentágono y las torres gemelas en Nueva York.
El canciller de México, Luis Ernesto Derbez, dijo ayer que su gobierno protestará mañana por escrito ante el gobierno de los EU por la aprobación de una ley contra la inmigración ilegal.
La queja será remitida a los Departamentos de Estado y Seguridad Interna de EU "indicándoles nuestra preocupación y nuestro disgusto y en el sentido de que la matrícula consular siga siendo aceptada como un documento de identificación" para sacar licencia de conducir, dijo Derbez.
El canciller advirtió que si no se obtiene una respuesta positiva de Washington a la protesta diplomática contra estas medidas contra los inmigrantes México puede acudir al sistema legal estadounidense.
Se han tomado medidas adicionales dentro de las leyes migratorias en EU y una de ellas implica el levantamiento de un muro en el área fronteriza con México.
El Senado de EU aprobó por unanimidad la denominada cláusula Real ID, que autoriza $80,000 millones con carácter urgente para operaciones militares y humanitarias en todo el mundo.
Parte de esos recursos serán destinados a la construcción de otros 5.5 kilómetros del llamado muro de seguridad de San Diego.
Las remesas que envían los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos el año pasado superaron los $16,000 millones.
Se calcula que en la frontera México-EU fallecen 400 migrantes por año.