EL AÑO PASADO diversas barriadas de la capital fueron afectadas por inundaciones y deslaves que provocaron la inmediata movilización de todos los organismos de socorro.
Cuando se registran estos desastres, siempre surgen las voces agoreras que presagian hechos más graves, si no tomamos medidas preventivas.
Uno de los sectores de la ciudad que representa un peligro es el distrito de San Miguelito. La situación es una bomba de tiempo que sólo los moradores y las autoridades del lugar pueden detener.
En declaraciones a Panamá América, Rafael Bonilla, director de capacitación del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) reconoció que algunos moradores están sujetos a cualquier tipo de desastre, sobre todo con las lluvias, movimientos sísmicos, pues las edificaciones no cuentan con las medidas de prevención requeridas para construcciones en lugares con empinadas y estrechas calles, donde se dificulta la circulación vehicular.
Los corregimientos más vulnerables son: Belisario Porras, Victoriano Lorenzo y Amelia Denis de Icaza.
Para Eduardo Rodríguez, presidente de la junta directiva de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), no cabe duda que la forma como se integró esta comunidad, sin un ordenamiento previo, ha creado problemas serios de movilidad, tránsito, servicios sanitarios y ubicación de infraestructuras, dado el origen del desarrollo no planificado.
Comparte con SINAPROC, que en ciertos sectores la situación es de riesgo para sus habitantes.
"Es un problema social serio cuyo costo de solución implicaría no sólo grandes inversiones, sino también de concienciación de los que allí residen, sobre la necesidad, en el peor de los casos, de reubicarlos", dijo.
El Ministerio de la vivienda trabaja conjuntamente con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para evitar la construcción de nuevas urbanizaciones en sitios de riesgo, explicó el arquitecto José Batista, director de desarrollo urbano del MIVI.
Explicó que llegan a las áreas de invasión donde coordinan el ordenamiento urbano, así como los aspectos legales que permitan reubicar a las familias con casas en zona de peligro.
Se cuida que se respete la servidumbre necesaria para el acceso de vehículos como ambulancias y otros, en caso de una eventualidad, coordinando con municipios y organismos de seguridad.
El origen de San Miguelito se remonta a 1914 con la construcción del Canal, cuando 300 familias del áreas canalera fueron reubicadas en el sector de Cerro Viento rural.
En 1945 llegan familias de Las Tablas y la isla de San Miguel. Al año fundan la sociedad con 600 socios.
Fue creado el 30 de julio de 1970, mediante Decreto de Gabinete 258, con un régimen especial.
Medidas contra desastres por riesgos en San Miguelito
Sus moradores están sujetos a cualquier tipo de desastre, por la falta de seguridad en sus casas.