Y Panamá no ha sido la excepción, ya que el gobierno, para ahorrar energía, estableció en mayo que los funcionarios públicos trabajaran menos horas, es decir, desde la 7:00 a.m. hasta la 1:00 p.m., de forma ininterrumpida.
Incluso los funcionarios también debieron cambiar los hábitos sobre el uso del aire acondicionado, pues no los podían encender hasta una hora después de empezar su trabajo y los debían apagar una hora y media antes de salir.
Entre las medidas para ahorro de energía, también se prohibió a los locales comerciales encender sus letreros, tanto de día como de noche, salvo aquellos que por motivos de seguridad no era conveniente apagarlos.