Las tareas de rescate de las víctimas avanzan lentamente en Río de Janeiro, debido al difícil acceso a áreas aisladas por montañas de tierra y piedras a causa de las lluvias que esta semana han azotado a esa zona y ya dejan unos 524 muertos.
Unos mil hombres que participan en las tareas de rescate han logrado recuperar a medio millar de cuerpos de entre numerosas viviendas que fueron sepultadas por los deslizamientos de tierras y en donde hay un número de desaparecidos aún indeterminado.
Ayer apenas fueron localizados una veintena de cadáveres pese a que las autoridades municipales reconocen que debajo de los escombros en las áreas más aisladas "aún hay muchos cuerpos.
"Sabemos que aún hay muchos cuerpos, pero estamos dándole prioridad en este momento al rescate de los sobrevivientes y rezando para que pare de llover", dijo David Massena, secretario de Comunicación de Nueva Friburgo, una de las mayores ciudades de la Región Serrana de Río y de las más perjudicadas por los temporales.
“Aún hay barrios aislados a donde los socorristas no han llegado. Otros están con difícil acceso, pero conseguimos llegar en la medida de lo posible”, agregó el funcionario.
Las autoridades carecen hasta ahora de cifras sobre el número de desaparecidos y de heridos, en tanto que calculan en cerca de 15 mil los que perdieron sus viviendas.
El alcalde de Petrópolis, Paulo Mustrangi, que creó una central para facilitar el registro de desaparecidos, afirmó que en pocos minutos fueron contabilizados 22 casos de personas que vivían en áreas afectadas y cuyo paradero se desconoce.
“Con una central para escuchar a las familias y a los vecinos será más seguro y fácil identificar y localizar las viviendas de las personas desaparecidas y movilizar equipos para tareas de búsqueda y rescate”, afirmó Mustrangi.