El presidente ruso, Dmitri Medvédev, exigió castigar con “máxima dureza” a los “canallas irresponsables”, incluidos funcionarios, culpables del incendio en un club nocturno de Perm, en los Urales, que se cobró más de un centenar de muertos.
“Está claro que los dueños (del club) y organizadores de ese espectáculo son unos canallas irresponsables. Pero también hay que esclarecer el papel de las estructuras estatales, incluidas las federales”, declaró Medvédev al fiscal general ruso, Yuri Chaika.
Ante las cámaras de televisión, el jefe del Kremlin calificó la negligencia de una “amenaza para la seguridad nacional de Rusia” y exigió combatir ese fenómeno con “medidas penales, administrativas y financieras" y castigar a los responsables "con máxima dureza”.
“Lo que ocurrió en Perm está más allá de la noción del bien y el mal”, dijo Medvédev sobre la tragedia, cuyo número de víctimas mortales aumentó hoy hasta las 119 personas, además de decenas de heridos.