Sin embargo, a medida que avanza la tecnología y el acceso a ella, se suman una serie de factores que afectan emocionalmente este desarrollo.
Sin duda los programas televisivos, cargados en su mayoría de violencia y agresividad, son uno de ellos.
Estos hacen que el niño sólo aprenda malos hábitos que no lo conducen a nada bueno.
La psicóloga Esilda Ho, del Centro de Consejería Mundo Infantil, asegura que los padres juegan un papel importante en la etapa de formación de sus hijos, tiempo considerado como vulnerable, pues es cuando se les debe corregir aquellos aspectos que más que favorecerle, le perjudican.
Por ejemplo, seleccionar los programas que van a ver sus niños, pues lamentablemente vivimos en una época muy acelerada, y que no se parece en nada a la de nuestros antecesores, afirma.
Destaca como factor de influencia el hecho de que sólo haya un televisor en los hogares, lo que contribuye a que los pequeños, que son como una esponja, recojan todo lo negativo de los programas.
Hay que tener mucho cuidado con los mensajes -advierte-, pues existen cómicas que aunque parecen inofensivas, contienen un alto grado de agresividad, que sólo conlleva a más violencia.
Actualmente son transmitidas cómicas, películas, novelas, entre otros programas, basados en guerras, peleas, humor negro y malos hábitos que persuaden notablemente a la población infantil causándole, según la psicóloga, problemas emocionales como ira reprimida, pésimo comportamiento y bajo rendimiento escolar.
Aseveró que hay hogares donde se suele promover la violencia, donde constantemente hay conflicto, ambiente que crea en el niño una personalidad de inconformidad e inseguridad, que lo induce a entretenerse con programas meramente violentos con los que se siente a gusto.
Estos niños que tienden a imitar lo que ven en televisión, según la psicóloga, son aquellos que pasan de 5 a 10 colegios y nadie los quiere por su mal comportamiento; niños entre las edades de 5 a 6 años con problemas de aprendizaje y de hiperactividad.
Es por esto que la psicóloga aconseja a los padres que ellos tienen en sus manos la posibilidad de corregir a estos infantes, y qué mejor forma que verificando los programas televisivos, acostumbrándolos a ver cómicas instructivas como Dora La Exploradora, que le permite aprender cosas realmente instructivas y Las Pistas de Blue, con un alto grado educativo.
También tener en casa películas sin rasgos de violencia, que además de entretenerlos da tranquilidad a los padres por los mensajes que su hijo está escuchando.
Otra recomendación es acostumbrar al pequeño a un horario específico para ver la televisión, de esta forma se controla la situación.
Aconseja entusiasmarlo en las horas en que la televisión está apagada con libros de cuento, cuadernos de pintar, y la práctica de deportes, así se le ofrece un abanico de opciones para que tenga otras aspiraciones y actividades a realizar en el día, en vez de sentirse hipnotizado por los programas televisados.
Los programas televisivos influyen en que el niño desarrolle malos hábitos, como la agresividad y pésima conducta en lugares públicos, además de problemas de poco aprendizaje y bajo rendimiento académico.
"La mayoría de las cómicas y programas transmitidos en los diferentes canales televisivos, más que beneficiar al niño en su formación, lo perjudican, pues están cargados de violencia, que es lo que actualmente están aprendiendo nuestros niños", indicó la psicóloga.