La canciller alemana, Ángela Merkel, pidió calma a sus socios europeos en la búsqueda un "nuevo equilibrio" en la Unión Europea (UE), tras la salida del Reino Unido, con el objetivo de evitar "muchos errores".
La jefa del Ejecutivo alemán realizó estas declaraciones en Tallín, en la rueda de prensa que siguió a su reunión con el primer ministro de Estonia, Taavi Roivas, en la que abogó por iniciar una fase de reflexión y puesta en común de necesidades y perspectivas entre los 27 países restantes de la UE.
"Ésta es una fase de escucha, entendimiento y aprendizaje mutuo para poder entender realmente al otro y trabar un nuevo equilibrio" dentro de la UE, aseguró Merkel.
La canciller advirtió en este sentido de los "muchos errores" que se pueden cometer si prima la celeridad en buscar una salida a la crisis que ha supuesto el resultado del referendo en Reino Unido, celebrado el pasado 23 de junio y en el que triunfó la opción del "brexit".
Merkel se encuentra inmersa en una intensa gira por distintos países del continente en la que tiene previsto entrevistarse con muchos de los líderes de la UE, con los que en la cumbre de Brastislava de septiembre se tratará de dar una respuesta al "brexit".
El lunes, la jefa del Gobierno alemán se reunió con el presidente francés, Françóis Hollande y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y este jueves tiene previsto entrevistarse con el presidente de Estonia, Toomas Hendrik Ilves, y viajar por la tarde a Praga, donde se encontrará con su homólogo checo, Bohuslav Sobotka.
De regreso en Alemania, el viernes por la tarde, la canciller tiene prevista un reunión en la residencia oficial de Meseberg (cerca de Berlín) con su homólogo holandés, Mark Rutte, y luego una cena de trabajo con éste y los primeros ministros de Suecia, Finlandia y Dinamarca.
El sábado, cerrando esta maratón, la canciller tendrá un almuerzo de trabajo conjunto con los primeros ministros de Eslovenia, Bulgaria y Croacia, así como con el canciller austríaco.