El papa Francisco y la canciller alemana Angela Merkel analizaron el conflicto en Ucrania y la lucha contra la pobreza durante una audiencia privada.
Fue la segunda reunión entre ambos desde la asunción de Francisco.
El Vaticano calificó el clima de la reunión como “muy cordial”.
Merkel dijo que las conversaciones fueron “de amplio alcance, como era de suponer”, y abarcaron Ucrania, la pobreza, el papel de las mujeres en los países en desarrollo, la igualdad de las mujeres y otros sectores que figuran en la agenda de Alemania para la reunión del G-7 en junio, que deberá presidir.
“Me hizo muy feliz reunirme con el papa”, dijo Merkel, cuyo padre fue pastor luterano. “Me dio un gran estímulo”.
El encuentro de 40 minutos fue más prolongado de lo habitual en el Vaticano, aunque la anterior audiencia privada entre ambos fue de 45 minutos, lo que sugiere una buena relación de trabajo.