Muestras de tejido de cachalotes revelaron que estos cetáceos están expuestos a un alto nivel de toxicidad y metales pesados, que podrían también afectar tanto la vida marina como a los millones de personas que consumen mariscos, según un estudio.
El estudio realizado por científicos estadounidenses que tomaron muestras de casi 1.000 cachalotes, destaca los altos niveles de cadmio, aluminio, cromo, plomo, plata, mercurio y titanio encontrados en esta especie, semejante a la ballena.