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Metas para salvar a un planeta en peligro

Se buscan acciones para compartir los recursos mundiales equitativamente y brindar más protección frente a los riesgos naturales.


En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (2002) los países se comprometieron, además de reducir a la mitad el porcentaje de personas que no tienen acceso al agua potable ni al saneamiento básico para el año 2015, a bajar la tasa de pérdida de biodiversidad para el 2010. Estos como otros objetivos suponen un gran reto.
"Aún tenemos tiempo para alcanzar los objetivos, en todo el mundo y en la mayoría de los países, si no en todos, pero sólo si logramos romper con la rutina.., ha señalado el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi A. Annan.
Por ello, lograr la equidad del agua y asegurar la sostenibilidad de los ecosistemas naturales son desafíos que confrontamos en la Tierra, y hasta la fecha no hemos alcanzado un equilibrio en estos y otros factores.
El próximo año, según Naciones Unidas, la mitad de la humanidad vivirá en ciudades y metrópolis, y se estima que en el 2030 unos 2, 000 millones de habitantes de esas zonas urbanas estarán en asentamientos ocupados ilegalmente y barriadas marginales.
En 1950, la población mundial era de casi 2, 500 millones de personas y en el año 2000 la población global había superado ligeramente los 6, 000 millones. Durante este período, el crecimiento demográfico de las zonas urbanas aumentó del 29% al 47%.
Para el 2010, más del 50% de la población global vivirá en áreas urbanas, según las estadísticas.
La mitad de la población y la mayor parte de la actividad económica en el mundo se sitúan en las zonas urbanas, de acuerdo con el Programa de la ONU para los Asentamientos Humanos(ONU-Hábitat), que desde hace años viene pidiendo una urbanización sostenible ante los problemas fundamentales de la degradación ambiental.
De acuerdo con el organismo internacional, en el mundo en desarrollo las tierras más aptas para los asentamientos ya están ocupadas, mientras que el resto, normalmente habitadas por personas de bajos recursos y nuevos inmigrantes, se sitúa, generalmente, en las partes inferiores de los valles, donde hay mayores riesgos de inundación, o en laderas colindantes propensas a deslizamientos de tierras.
Esas áreas son lugares donde también resulta más complicada y costosa la instalación de servicios básicos como el agua potable o el saneamiento.
ONU-Hábitat sostiene que hay que coordinar acciones en estos ámbitos si se pretende mejorar significativamente la vida de unos cien millones de habitantes de los barrios marginales en el 2020.
Los asentamientos humanos ofrecen un contexto para la acción. En ese sentido, los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en materia de agua y saneamiento deberán cumplirse en ciudades, pueblos y aldeas, así mismo donde se concentra la mayor parte de la producción industrial, las actividades económicas y donde se toman las decisiones gubernamentales.
El Banco Mundial sostiene que la seguridad del agua está en el acceso a fuentes seguras de su abastecimiento, buena gestión de gobierno, y la gestión calculada de riesgos de inundaciones y otras condiciones meteorológicas imprevisibles. "Es imprescindible ordenar y administrar los recursos hídricos eficazmente", ha dicho su vicepresidenta de Infraestructura, Kathy Sierra.
Por su parte, Naciones Unidas ha estimado que cada año se podría salvar la vida de 1, 600, 000 personas si se les ofreciera la posibilidad de acceder al agua potable e instalaciones sanitarias e higiénicas.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres (HERID) y la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), en la pasada década el 90% de los desastres naturales ocurridos estuvo relacionado con el agua.
Los tsunamis, las inundaciones, las sequías, la contaminación y las oleadas de tormentas son sólo algunos ejemplos de todos aquellos peligros que pueden poner en riesgo a las sociedades y comunidades.
Las inundaciones y las sequías son los desastres relacionados con el agua dulce que resultan más mortales, quebrando además el desarrollo socioeconómico, sobre todo en los países en vías de desarrollo.
Estas organizaciones indican que para reducir el riesgo de que se desencadenen desastres se han de integrar formas sistemáticas en las políticas, planes y programas de desarrollo sostenible y de reducción de pobreza.
La revista francesa Label, en su edición No. 59 (2005), en un artículo que trata la situación del planeta, da a conocer el resultado de un informe preparado por expertos sobre la evolución del clima, que detalla que la temperatura media en el planeta podría subir de 1, 4 a 5, 8 grados centígrados de aquí a finales del siglo XXI, con consecuencias dramáticas para millones de personas.
Por otro lado, la revista cita la declaración concluyente de un informe de mil científicos de 95 países: "La degradación de nuestros ecosistemas está tan avanzada que pone en peligro el futuro de la humanidad".
Se indica también, que tenemos unos 40 años para invertir la tendencia, pues los expertos señalan que el 60% de los ecosistemas están seriamente amenazados, situación que se acentuará con el impacto del calentamiento planetario.
"Si nuestra acción no evoluciona hacia un desarrollo sostenible que integre el precio a pagar por los servicios que nos proporciona la naturaleza, legaremos a nuestras generaciones futuras un mundo inhabitable", afirman.
El artículo de la revista Label concluye que hay soluciones para que cambiemos la actual situación mundial, y hace un llamado a la conciencia ciudadana, así como a la voluntad política, y plantea como desafío el cambio de mentalidades para que cada quien se comprometa a replantearse su relación con el medio ambiente.
  • En la próxima década será necesario hacer que 1, 500 millones de personas tengan acceso a agua potable y 1, 900 millones tengan servicios sanitarios, según el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Políticos y Económicos, José Antonio Ocampo.

  • Tres cuartas partes de los 852 millones de personas que padecen hambre en el mundo viven en zonas rurales y dependen de la agricultura para sobrevivir. Por eso, es necesario crear nuevas oportunidades de desarrollo rural y procesos de reforma agraria que les beneficien, señaló la FAO.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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