La joyera Verónica Reyes ha hecho posible que los chilenos luzcan trocitos de cielo gracias a sus diseños en orfebrería a partir de meteoritos que ella misma recolecta en el desierto de Atacama, en el norte del país.
Los anillos, collares y pendientes se venden acompañados de un certificado de autenticidad de los meteoritos procedente de la Universidad de Chile, donde el profesor Carlos Roeschmann acredita su validez, aseguró a Efe la diseñadora.
Cada día caen meteoritos a la Tierra como consecuencia de colisiones entre asteroides que dejan atrás rocas de pocos metros de diámetro que en unas decenas de millones de años llegan a las puertas de nuestro planeta, difíciles de atravesar.
Para conseguir estos pedazos de asteroide, Reyes viaja con un grupo de colaboradores al desierto.