Los mexicanos utilizan diariamente un total de 1,350 millones de "groserías" para comunicarse entre sí, aunque la mayoría dice estar en un rango medio en cuanto al número de "palabrotas" utilizadas, según una encuesta difundida por la consultora Mitofsky.
La firma consultora destaca que los ciudadanos pertenecientes a los estratos altos de la población manifiestan decir una mayor cantidad de malas palabras en comparación con los estratos bajos, lo que contradice los estereotipos tradicionales.