Más de tres millones de personas de ocho de los 16 distritos de Ciudad de México habitan en zonas de riesgo sísmico o expuestas a inundaciones y derrumbes, según un documento legislativo publicado por el diario "El Universal".
El estudio, elaborado por el comité de protección civil de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, indica que 61 barrios de 8 distritos están en riesgo de padecer desastres naturales, lo que es preocuopante para las autoridades.
Mena señaló que el precursor de estas nuevas variedades de maíz es el llamado Opaco-2, un grano descubierto en 1964 y que despertó interés porque se descubrió que contenía "genes modificadores".
El científico añadió que con el apoyo de GIM se empezó a trabajar de manera "sistemática" en la modificación de los genes del Opaco-2, lo que permitió desarrollar las tres nuevas variedades.
Aclaró que el desarrollo de estos granos híbridos no es "transgénico" y que su rendimiento promedio es de ocho toneladas por hectárea, similar al maíz normal.
Los interesados en producir esta nueva variedad de maíz podrán encontrarla en el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara.
En sus distintas modalidades de elaboración, el maíz es un importante alimento para numerosas cantidad de habitantes del mundo en desarrollo, a los que suministra cantidades significativas de nutrientes, sobre todo calorías y proteínas. Su calidad nutritiva es de especial importancia para los niños de corta edad.
A causa de la gran importancia del maíz como alimento básico, principalmente de los países en desarrollo, y de su bajo valor nutritivo, sobre todo en lo que se refiere a las proteínas, se han hecho múltiples esfuerzos para mejorar el aprovechamiento biológico de sus nutrientes. Se han ensayado tres métodos: la manipulación genética, la elaboración y el enriquecimiento.
Muchos datos demuestran la considerable variabilidad de la composición química del maíz.