México registró el viernes a las 09H30 (14H30 GMT) un sismo de 5,9 grados Richter, con epicentro entre los estados de Guerrero (sur) y Michoacán (suroeste), sin que se presentaran daños que lamentar, de acuerdo con las autoridades de Protección Civil.
El movimiento tuvo su epicentro exacto en Guerrero a 52 kilómetros al suroeste de Huetamo, Michoacán, al igual que una réplica registrada a las 11H46 (16H46 GMT) con una magnitud de 4,6 grados, informó el Instituto Meteorológico Nacional.
El jefe de Fenómenos Meteorológicos de Protección Civil de Huetamo, Roel Ayala, informó que en los municipios de la costa del Pacífico el sismo no causó daños, sólo inquietud entre los habitantes, aunque sí se movilizaron algunas brigadas de auxilio.
"Aunque el sismo se sintió muy fuerte, hasta el momento no hay reporte de estructuras colapsadas ni daños humanos. Sin embargo, se atendieron algunos casos de crisis nerviosas", detalló la secretaría de Gobernación (Interior) en un comunicado.
En la capital del país el movimiento telúrico fue percibido con intensidad moderada.
Las autoridades de Protección Civil de la ciudad de México detallaron que después de realizar una inspección en las zonas más sensibles a estos fenómenos, el temblor no dejó daños materiales.
Los cuerpos de socorro sólo recibieron llamadas por crisis de pánico de algunas personas.
"Me asusté mucho, estaba en el trabajo, en el primer piso, todos salimos a la calle", dijo a la AFP Carmina Andrade, trabajadora de un banco de 29 años.
"La verdad es que sí sentimos miedo porque se recuerda todo lo que pasó en el temblor de 1985, había personas que entraron en pánico", agregó.
El último sismo que afectó severamente a México se registró el 19 de septiembre de 1985, con una escala de 8,1 Richter, y que dejó unos 20.000 muertos según el gobierno, aunque fuentes independientes reportaron que las víctimas ascendieron a cerca de 100.000.
La alarma antisísmica, que previene a través de la radio a la población de la capital del país 60 segundos antes de un sismo, no se activó debido a que ésta sólo funciona en el caso de que el movimiento tenga una magnitud de 6 grados en la escala de Richter.
El temblor de este viernes "lo sentí muy feo ya al final, pero no me asusté mucho", apuntó Ausencio Vargas, trabajador de limpieza de 52 años.
Junto con sus compañeros de trabajo, en una oficina del centro de la metrópoli, Vargas decidió permanecer en donde se encontraba.
"Tenía la idea de bajar del edificio, pero mejor permanecí en donde estaba en mi oficina y hasta después salí", explicó.
Otro que sufrió pánico fue Eder Martínez, un estudiante de 18 años, quien "estaba en un tercer piso".
"Sí estuvo un poco fuerte, yo me di cuenta porque se movieron los focos: de pronto se empezaron a mover focos y lámparas, ahí me di cuenta que estaba temblando. Me dio algo de miedo porque estaba solito", apuntó.
En algunos puentes del norte de la ciudad de México los automovilistas salieron de sus vehículos.
El jueves, según el Instituto Sismológico Nacional, se registró un sismo en las costas de Guerrero de 3,9 grados Richter, imperceptible para la población.
En mayo pasado, una cadena de 21 sismos de entre 1 y 5,2 grados en la escala de Richter sacudieron en un lapso de 36 horas a la ciudad de Mexicali (noroeste), en la frontera de México con Estados Unidos.