El régimen de facto de Honduras, presidido por Roberto Micheletti, envió una carta al presidente depuesto, Manuel Zelaya, y a los candidatos presidenciales solicitando propuestas para el Gobierno de Unidad que debe entrar en funciones mañana y que el gobernante de facto pretende encabezar.
En la misiva, se le pide a Zelaya "proporcionar sin demora una lista de diez ciudadanos" para "hacer la escogencia de los servidores públicos que a partir del 6 de noviembre en curso habrán de integrar el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional", informó hoy una asesora de comunicación de Micheletti.
La carta está firmada por el ministro de la Presidencia del Ejecutivo golpista, Rafael Pineda Ponce, y fue enviada en los mismos términos a los cinco candidatos a la presidencia para las elecciones del próximo 29 de noviembre y a dos organismos de la sociedad civil.
La intención de Micheletti es conformar él mismo el "Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional" que debe entrar en funciones a más tardar mañana, según el primer punto del Acuerdo Tegucigalpa-San José, suscrito entre el presidente depuesto y el de facto el pasado viernes.
Zelaya interpreta que es él el que debe estar a la cabeza de dicho Gobierno, para lo cual debe haber sido restituido en el cargo para el jueves por el Congreso hondureño, a quien las partes firmantes del pacto solicitaron que resolviera sobre ese asunto.
El Congreso todavía no ha convocado al pleno para debatir el tema y, en cambio, su junta directiva decidió ayer consultar antes a la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría, el Ministerio Público y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos sin darles un plazo para que emitan un dictamen.
"Quien los nombra (a los miembros del Gobierno de Unidad) es el presidente", aseguró a Acan-Efe Kenia Lima, miembro del equipo de comunicación de la presidencia de facto.
La asesora aseguró que esta carta se le envió al mandatario derrocado "por cortesía", ya que, "el acuerdo no decía que se le tenía que consultar a Zelaya porque lo que dice es que es a los partidos políticos y a la sociedad y el presidente del Partido Liberal no es Zelaya".
Además de los partidos políticos, el Gobierno de facto consultó también a los organismos civiles Fondo Nacional de Convergencia y a la Unión Cívica Democrática, que representan a sectores de la empresa privada, partidos políticos tradicionales, religiosos y profesionales afines a Micheletti.
No se le envió la carta, sin embargo, al Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, un movimiento conformado por diferentes organizaciones civiles y políticas que ha estado exigiendo en las calles el regreso de Zelaya al poder, porque "legalmente no existe".
"Lo que se va a hacer ahora es revisar todo eso y ver la gente que cumple con idoneidad para ocupar esos puestos" del Gobierno de Unidad, añadió Lima.