El Gobierno brasileño envió cerca de 9,000 efectivos militares a sus fronteras con cuatro países vecinos como parte de una operación masiva de dos semanas para combatir a la delincuencia.
São Paulo.
El personal asignado -del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea- fue emplazado a lo largo de las fronteras con Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
AP