Miles de partidarios de la oposición intentaron ingresar por la fuerza ayer al principal edificio gubernamental de la capital de Bielorrusia para protestar por un presunto fraude masivo en los comicios presidenciales.
Rompieron cristales y puertas de vidrios, pero se retiraron del lugar tras descubrir que dentro del edificio había policías antimotines.
El presidente Alexander Lukashenko había amenazado con usar la fuerza, si la oposición realizaba la protesta nocturna.