Un responsable de la gobernación de Kerman que pidió el anonimato dio cuenta de al menos 20,000 muertos y más de 50,000 heridos en el terremoto, de 6.3 grados de magnitud en la escala de Richter.
Estas escalofriantes cifras suponen que una décima parte de la población del distrito de Bam murió en el sismo, el más mortífero desde 1990, mientras que la cuarta parte de los habitantes resultaron heridos.
Anteriormente, una fuente gubernamental indicó que el sismo había causado por lo menos 15,000 muertos.
Alrededor del 60% de las viviendas del distrito de Bam, en el que vivían unos 200,000 habitantes, de los cuales 90,000 residían en Bam, y de las aldeas aledañas, quedaron total o parcialmente destruidas.
El presidente Mohammad Jatami, declaró tres días de duelo por la “tragedia nacional’’. Personas aturdidas lloraban cerca de los cadáveres de sus seres queridos. Trabajadores de rescate colocaban cientos de cuerpos en camiones. Excavadoras mecánicas cavaban trincheras profundas para enterrar a los muertos rápidamente y sin ritos musulmanes.
“He perdido a toda mi familia. Mis padres, mi abuela y dos hermanas están bajo los escombros”, dijo Maryam, de 17 años.
El terremoto ocurrió aproximadamente a las 05:30 hora local (0200 GMT), cuando la mayoría de los residentes probablemente dormía en sus casas.
Los socorristas que llegaron al lugar están visiblemente desbordados por la magnitud de la catástrofe.
Decenas de cuerpos retirados de entre los escombros yacen en el suelo de la ciudad histórica.
Los habitantes lloran alrededor de sus muertos y se quejan por la lentitud de las operaciones de rescate.
Irán solicitó ayuda internacional y el ministro de Interior indicó que el país necesitaba perros adiestrados y herramientas. La comunidad internacional comenzó a movilizarse ayer para ayudar a Irán.
En Ginebra, Naciones Unidas anunció que había desbloqueado una primera ayuda de emergencia de 90,000 dólares y que había enviado al lugar expertos para evaluar los daños y coordinar la ayuda.
Por su parte, la Cruz Roja internacional lanzará una solicitud de fondos por 8 millones de dólares. En Estados Unidos, el presidente George W. Bush, que colocó a Irán entre los países del "eje del mal", dijo estar preparado para ayudar a las víctimas del sismo.
En América Latina, varios países se solidarizaron con Irán y ofrecieron ayuda. El gobierno de México ofreció el envío de un grupo de especialistas en remoción de escombros y rescate de personas.
En Moscú, cuatro cuerpos de socorristas rusos, acompañados por perros, partieron con destino a Bam a bordo de dos aviones cargados con material de ayuda humanitaria.
La ciudadela, de unos 2,000 años de antigüedad, tenía fortificaciones, torres, edificios, caballerizas y una mezquita. La televisión estatal dijo que el complejo completo podría haberse derrumbado.
Bam está en la antigua “Ruta de la Seda” entre China y Europa, usada por mercaderes y viajeros durante siglos, y tenía un gimnasio, posadas, una escuela teológica y bazares.
Las casas en Bam, ciudad conocida también por el cultivo de dátiles, tradicionalmente se fabrican de barro y ladrillo.
En los últimos años se lanzó un programa de restauración y una parte de la ciudad vieja y de la ciudadela fueron restauradas.