Miles de manifestantes, entre ellos campesinos mexicanos, indonesios y africanos marcharon ayer por las calles de Roma en vísperas de una cumbre internacional de alimentos para exigir que los líderes mundiales cambiaran sus tácticas en la guerra contra el hambre.
Los manifestantes, portando banderas donde pedían "soberanía" alimentaria y una prohibición a los cultivos genéticamente modificados, querían hacer escuchar su mensaje en una cumbre de cuatro días patrocinada por la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de la ONU, con sede en Roma.
Los organizadores dijeron que unas 40,000 personas de Africa, Europa, Asia y América Latina marcharon por la ciudad coreando consignas y con pancartas donde se podía leer "Hambre, un problema de derecho, no de medios".
La policía dijo que sólo habían marchado unos 10,000 manifestantes.
La víspera de la inauguración de la cumbre que inicia mañana se vio más complicada aún con la noticia de que el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, llegó a Roma a pesar de una prohibición de viaje impuesta en febrero por la Unión Europea debido a las fuertemente criticadas elecciones donde resultó reelecto.