Cientos de miles de personas inundaron las calles de Barcelona ayer domingo para pedir que Cataluña permanezca unida a España, dos días después de que los legisladores de la región agravaron una crisis política al votar a favor de la independencia de la región.
Los organizadores dijeron que la manifestación era para defender la unidad de España y para rechazar "un ataque sin precedentes en la historia de la democracia" del país.
Los líderes de los partidos conservadores que están a favor de la unión, los liberales proempresarios y los socialistas se reunieron bajo la frase "Todos somos Cataluña. Por la convivencia, sentido".
La asociación Societat Civil Catalana, la cual estuvo encargada de organizar la manifestación, dijo que más de 1 millón de personas asistieron a la marcha, aunque los números de la policía indican que fueron 300 mil.
El ambiente era festivo, con los manifestantes ondeando banderas españolas, catalanas y europeas, y cantando frases a favor de permanecer en España. "No dejaremos que rompan España en trocitos", se leyó en uno de los carteles. "El despertar de un pueblo silenciado", se vio en otro.
Por el momento no se han reportado incidentes de violencia.
La votación del viernes a favor de la independencia y la respuesta de Madrid que desencadenó poderes constitucionales sin precedentes para tomar el control de los asuntos catalanes, fueron el punto más álgido de la peor crisis política de España en décadas.
El presidente de gobierno Mariano Rajoy disolvió el Parlamento de Cataluña y convocó a una nueva elección regional programada para el 21 de diciembre.
Hace tres semanas, la misma asociación organizó otra manifestación multitudinaria en Barcelona.
Rebeldía
El líder separatista de Cataluña, Carles Puigdemont, destituido junto con su gobierno regional, pidió a los catalanes oponerse pacíficamente a la injerencia de España en la región.