El contraalmirante (r) Carlos Molina Tamayo, uno de los oficiales que participó en el golpe que depuso fugazmente al presidente venezolano, Hugo Chávez el pasado 12 de abril, arribó ayer a El Salvador, donde se le concedió asilo diplomático, constató un reportero de AFP.
Molina Tamayo, acompañado del embajador salvadoreño en Costa Rica, Hugo Carrillo, llegó en un avión de la aerolínea LACSA hacia las 12H45 locales (18H45 GMT) al aeropuerto internacional El Salvador, 44 km al sur de la capital. Bajo rigurosas medidas de seguridad, Molina Tamayo, quien alegó persecución en su país, fue recibido por el representante del Organismo Internacional para las Migraciones (OIM), Raúl Vergara.
"Yo no soy un golpista. Tengo convicciones democráticas. En el movimiento (del 12 de abril) nunca se usaron las armas para que se pueda decir que fue un golpe de Estado y por eso jamás he aceptado el calificativo de golpista", declaró el contraalmirante en una breve rueda de prensa en la terminal aérea. Aseguró que escogió El Salvador debido a que "es un país con una estabilidad democrática.