Un grupo de altos oficiales activos llamaron ayer a los miembros de la fuerza armada a que desconozcan el régimen "autocrático y deslegitimado del presidente Hugo Chávez y se declaren en desobediencia civil"" tal como lo prevé la Constitución.
Ante este levantamiento, el ministro de Defensa José Luis Prieto afirmó en cadena nacional que las Fuerzas Armadas "declaran apego irreversible a la Constitución". Acompañado por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Prieto dijo que "la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo y en consecuencia, la voluntad del pueblo debe ser respetada por todos y muy especialmente por los militares".
"Tratar de desconocer un gobierno legal, legítimo y soberano, es colocarse fuera del orden constitucional y ello puede acarrear responsabilidades penales que lamentaríamos", agregó. Los militares rebeldes convocaron a la ciudadanía a congregarse en la Plaza Altamira, bastión de la oposición al que declararon "territorio liberado", donde unos dos mil manifestantes permanecían anoche con la consigna de quedarse "hasta que renuncie Chávez", según constató la AFP.
En las ciudades centro-occidentales de Valencia y Maracaibo, centenares de opositores salieron también a expresar su apoyo a los rebeldes. El vicepresidente José Vicente Rangel desestimó la acción de los militares disidentes, la cual calificó como "una payasada"", y aseguró que la fuerza armada y el país están "en total calma"".