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Militares reprimen marcha opositora


Al menos dos muertos y 54 heridos, se registraron ayer durante enfrentamientos entre militares y manifestantes opositores que intentaron llegar hasta la sede de la XII Cumbre del Grupo de los Quince (G-15) en Caracas.
Militares venezolanos reprimieron con gases lacrimógenos y perdigones una masiva marcha que clamaba por un referendo contra el presidente Hugo Chávez, trastornando el inicio de una cumbre de dos días del Grupo de los 15 a la que asisten seis jefes de Estado.
Uniformados armados con equipos antimotines dispersaron a miles de manifestantes que pretendían llegar hasta la sede de la cumbre para pedir respaldo a la consulta popular que, según los opositores, está siendo obstaculizado por la autoridad electoral.
Los enfrentamientos en las calles de Caracas opacaron la cumbre. "¿Y a quién le interesa esta cumbre que ya pasó al cuarto nivel si se están matando en la calle?" afirmó a Reuters un delegado extranjero.
El inicio de la represión de la marcha se produjo a escasos kilómetros de distancia de la sede de la cita del G-15.
La televisora "Globovisión" mostró a personas intoxicadas por los gases lacrimógenos, una de ellas un camarógrafo, con heridas en el rostro.
La estatal Venezolana de Televisión habló de "muchas personas intoxicadas", mostró imágenes de supuestos manifestantes opositores lanzado piedras contra los efectivos militares, e informó de que se escuchaban "disparos" en el lugar.
A la reunión asisten el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el argentino Néstor Kirchner; así como los de Irán, Mohamed Jatami; de Zimbabwe, Robert Mugabe; de Colombia, Alvaro Uribe y el primer ministro de Jamaica, P.J. Patterson.
El gobierno había advertido que no permitiría que la marcha llegara a las adyacencias de la cumbre, en el centro de Caracas, y dispuso de unos 10,800 soldados y vehículos blindados para formar barreras de seguridad y resguardar a los representantes y jefes de Estado.
Varios ministros justificaron la contundente acción de las fuerzas de seguridad argumentando que los militares respondieron inicialmente a los ataques con botellas, palos y piedras que lanzaron algunos de los que protestaban.
El vicepresidente del país, José Vicente Rangel, calificó como "malandros" (delincuentes) a los manifestantes y dijo que un efectivo de la Policía Militar recibió un balazo en la cabeza, pero que no falleció porque lo salvó su casco. La Cruz Roja indicó que había atendido a unas 20 personas heridas por los disparos de gases y perdigones.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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